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lunes, 12 de julio de 2010

España, ¿un país de pandereta?



Campeones del mundo...
En el siglo XXI sin dictadura ni tintes supuestamente rancios, acostumbrados a los tópicos de pan y toros supuestamente superados por años de democracia y modernización, seguimos viviendo la potenciación de la incultura. Los medios de comunicación, sometidos en mayor o menor mediad a otros intereses, explotan de forma totalmente racional algunos acontecimientos que marcan la actualidad. El día de la lotería ni te casen ni te embarques. Si tienes intención de hacer algo importarte como entregar un premio Novel, inaugurar un museo o presentar un libro, piensa bien que día lo vas a realizar. A lo largo de un mes este país, España, ha tenido una única noticia, el mundial. Los informativos, especialmente televisivos, los últimos días se han dedicado casi por completo a este único tema. Para ser sincero también han sacado el encierro diario de San Fermín en Pamplona, localidad Navarra. Parece que desean sacar en vivo, tal y como sucedió el año pasado, la muerte de algún corredor desafortunado, como si este encierro fuera el único de España. El de el día de hoy, doce de julio, ni se han mencionado, ¿talvez sea porque ya se han terminado? Todos los valiosos minutos televisivos se han destinado a la única noticia que ha generado este país. ¡Se retrata del descubrimiento de la vacuna contra el cáncer!!! No... Se trata de una noticia mucho más movilizadora. Han ganado el mundial, y mucha pasta los jugadores de la selección española... y casi todos los españoles se han parado para disfrutar su triunfo engalanados con la maltrecha y vapuleada bandera española “made in China”. Los medios de comunicación de masas se han esforzado en hacelo nuestro y casi lo han conseguido. No señores. Conmigo no pueden. Hoy no ha sido un día inhábil. Perdón, ¡en que estaba pensando! Los jugadores de la selecciona han bailado la congo con vasos de bebida en la mano, han besado el trofeo, han hablado muchos seguidores de toda geografía española, incluyendo brevemente los enfrentamientos contra la policía en las comunidades separatistas, pero esto breve, que no nos amarguen el triunfo. Son ahora dos y medio a los que no les mola las dos franjas rojas separadas por la amarilla.
Se han producido muchos acontecimientos importantes, aunque ustedes, medios manipuladores, no las hayan contado. No quiero pensar que este país se encuentra parado, más parado que nunca. Pero algo bueno habrá que sacar de tanta bufonada. La bandera española hoy es un símbolo de orgullo para muchos españoles, no todos por desgracia. Ya veremos mañana.