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jueves, 11 de agosto de 2011

Deporte VIP...





A veces me pregunto como puede ser que la naturaleza, por medio de la evolución, haya tardado miles de años en hacer de un animal que se guia por instintos,  un ser humano que actúe racionalmente, y algunos de estos tarden solo días, por no decir horas, en convertirse nuevamente en animal. Bueno, pido perdón de los animales, ya que estos seres humanos no vuelven a guiarse por instintos sino que lo hacen por codicias y egoísmos.

Me refiero a estos seres humanos que en su avaricia se olvidan de todas las reglas y ponen en peligro la salud de terceros con tal de que sus cálculos sean fructíferos. Estos seres humanos que no solo han puesto en peligro la salud sino también la profesión de Alberto Contador. Estos productores de carne que aplican Clembuterol al ganado para elevar el peso de los animales y obtener mayores ganancias, porque esto es lo único que cuenta, la ganancia, dejando de lado todo lo demás. Pero esta vez no han salido los cálculos, esta vez no han contado con un equipo ciclista patrocinado por el Gobierno de Kazajistán, el equipo Astana y con su capitán, Alberto Contador, quien estando a punto de ganar el Tour de France y en un momento eufórico de patriotismo, dejó de lado el almacén de alimentos del equipo para comer un trozo de solomillo español, fresco, recién traído de su patria. Y así, llegando triunfador a los Campos Elíseos ante decenas de miles de espectadores y cientos de periodistas venidos del mundo entero, poder decir. "me he alimentado con carne española. Porque Alberto Contador sabe lo que el debe a España, porque el sabe que recibe el apoyo de cientos de carniceros y de miles de personas que viven de esta industria.

Lamentablemente el trozo de carne estaba contaminado con Clembuterol y lo que fue en un principio una muestra de agradecimiento para sus simpatizantes, pasó a ser un problema para Contador. Pero el y su equipo han de preservar su integridad. Los productores de carne tendrán que ir abriendo sus paraguas porque les van a llover montones de demandas, estos han de sentir todo el peso de los abogados de Contador y Astana, estos han de paladear el sabor amargo de la propia codicia, estos han de ser machacados a no ser...a no ser... a no ser de que no haya sido así.

A no ser de que el solomillo jamas haya existido. A no ser de que a cambio de ganar el Tour de France, Contador y Astana hayan puesto en  entredicho a todo un sector industrial. A no ser de que hayan dejado de ser seres racionales para convertirse en eso, en animales guiados por la codicia y el egoísmo.
Una vaca francesa, con Contador, al fondo y de amarillo, durante el último Tour.

No sé si esta ha sido quizás la última estocada para el Tour de France, pero si sé que aquí han de rodar cabezas y que no van a ser la de las vacas.