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lunes, 9 de enero de 2012

La Cochambre


LA INVASION DE LA COCHAMBRE.

PRIMERAS 15 HORAS DE MÚSICA POP CIUDAD DE BURGOS.
 
JULIO 1975.

cochambre
 Fotografía de Fede sobre el primer Festival de Música Pop que se celebró en España, en julio de 1975 en Burgos.

Burgos. El primer gran festival pop español es recordado por el titular con el que un pequeño periódico burgalés recibió a los asistentes que se desplazaron desde diferentes ciudades españolas para presenciar tan novedoso concierto. ‘La invasión de la cochambre’,  abría la edición de La Voz de Castilla de aquel sábado cinco de julio de 1975. En portada, junto a tan memorable frase, aparecían sendas imágenes de jóvenes, ataviados con macutos, para remachar tan enjundiosa afirmación.



‘La invasión de la cochambre’,  abría la edición de La Voz de Castilla de aquel sábado cinco de julio de 1975. En portada, junto a tan memorable frase, aparecían sendas imágenes de jóvenes, ataviados con macutos, para remachar tan enjundiosa afirmación.
No pasó más que grupos de jóvenes llegados de toda España vibraron al ritmo de las diecisiete formaciones de rock más importantes de esos años, que se subieron al escenario levantado en el coso de la Plaza de Toros de Burgos. Allí tocaron la Compañía Eléctrica Darma, Gualberto, Burning, Granada, Storm, Eduardo Bort, Orquesta Mirasol, Iceberg y Triana, entre otros.

Como reflejan las más de setenta instantáneas de los fotógrafos burgaleses Federico Vélez (Fede) y Eliseo Villafranca, las realizadas por el bilbaíno José Madrid Santurtún y las del catalán Pep Rigol, aquellos veinteañeros se limitaron a cantar y bailar al ritmo que marcó cada una de las formaciones que actuaron en la Plaza de Toros de Burgos, desde las doce de la mañana del sábado, hasta pasadas las tres de la madrugada del domingo. No se produjeron ni incidentes ni desórdenes públicos. Además, muchos espectadores llegaron agotados, como el grupo que viajó en siete autobuses desde Sevilla. Invirtieron 17 horas en realizar el trayecto, ilusionados por poder asistir y participar en lo que iba a ser la versión hispana de lo acontecido en la Isla de Wight, o en Wootstock al final de los sesenta. Televisión Española, las emisoras de radio y las revistas musicales de la época, como Disco Express, Ozono, Star y Popular 1, se encargaron de calentar el ambiente, dedicando generosos reportajes al evento.

 



Bañadores y mantas
¿Por qué una ciudad adusta y conservadora, que presumía de ostentar el título de Cabeza de Castilla, acogió un evento de este tipo en los últimos coletazos del franquismo?
Sin embargo, todo quedó en un amago, no hubo una segunda edición. Grupos como Triana, la Compañía Eléctrica Drarma, o la Orquesta Mirasol, dejaron su impronta y encandilaron. Otros, como Eva Rock, una formación al más puro estilo ‘gay rock’, que residía entonces en una comuna que habían montado en un pueblo de Salamanca, vivió sus minutos de gloria, al poder actuar ante tanta gente. También los hubo como el cantautor Hilario Camacho, que no recibió el calor del público, al programarse su actuación abriendo el Festival, poco después de las doce del mediodía.