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viernes, 14 de septiembre de 2012

Rita Hayworth VIP.


RITA HAYWORTH (1918- 1987)
Medía 1'68.

Rita Hayworth (de nombre auténtico Margarita Carmen Cansino) nació en Brooklyn, Nueva York (Estados Unidos), el 17 de octubre de 1918.



Sus padres también se dedicaban al mundo del espectáculo. Eduardo Cansino era un bailarín español que había llegado a tierra norteamericana en el año 1913, y Volga Haworth trabajaba como showgirl para el empresario Florence Ziegfeld. Rita comenzó a destacar en el mundo artístico bailando al lado de su padre.


Su belleza y talento no pasaron desapercibidos para los ejecutivos cinematográficos de la 20Th Century Fox, quienes le contrataron para que apareciese brevemente en varias películas a partir de mediados de los años 30.

Su título debut, sin acreditar y en el que se exhibía bailando, fue "Cruz Diablo" (1934). Posteriormente intervino en "La nave de Satán" (1935), película interpretada por Spencer Tracy y Claire Trevor que dirigió Harry Lachman.

En esta primera época de afianzamiento en la industria cinematográfica intervino acreditada como Rita Cansino en "Charlie Chan en Egipto" (1935), "Contrabando humano" (1936), o "El héroe de Texas" (1937), un western co-protagonizado por Tex Ritter.

Rita no logró relevancia popular con sus trabajos para la Fox, lo que provocó que el estudio no le renovase el contrato. Poco después firmó con la Universal y conoció a una persona clave en su carrera, Harry Cohn.

Cohn, con la avenencia de Rita y su primer marido, Edward Judson, le cambió el apellido Cansino por el de Hayworth (el de su madre pero con "y"), además de teñirle el pelo de pelirrojo mediante la electrólisis. Esta transformación fue fundamental para el sex appeal de la escultural actriz.

"Siempre hay una mujer" (1938) de Alexander Hall o "Who Killed Gail Preston?" (1938), película dirigida por Leon Barsha, fueron el preludio de uno de sus primeros trabajos importantes, "Sólo los ángeles tienen alas" (1939), un film de Howard Hawks protagonizado por Cary Grant y Jean Arthur con el que Rita consiguió por primera vez hacerse notar entre la audiencia norteamericana.

Con este rodaje concluyó la década de los 30 y comenzó la que iba a ser su etapa cinematográfica más importante, los años 40.

A principios del decenio intervino en numerosas películas, como "Sangre y arena" (1941), película con Tyrone Power dirigida por Rouben Mamoulian, "The Strawberry Blonde" (1941), dirigida por Raoul Walsh con el co-protagonismo de James Cagney, "Desde aquel beso" (1941), musical con el gran Fred Astaire como compañero de reparto, "Mi chica favorita" (1942), como co-protagonista de Victor Mature, "Bailando nace el amor" (1942) de nuevo acompañada por Astaire, "Las modelos" (1944), junto a otro de los gigantes de la danza cinematográfica, Gene Kelly, o "Esta noche y todas las noches" (1945), título dirigido por Victor Saville.




En 1946 protagonizó su película más legendaria y la que haría de Rita Hayworth el objeto de deseo del público masculino, "Gilda", un film histórico dirigido por Charles Vidor y co-protagonizado por Glenn Ford, quien le propinaba una famosa bofetada.

Rita interpretaba de forma sensual las canciones "Put the blame on mame" y "Amado mío". Sin embargo, la voz que sonaba no era la de Rita, sino la de Anita Ellis.

A raiz de "Gilda", Rita Hayworth se convirtió en el gran sex symbol de los años 40 ("Los hombres se enamoran y se acuestan con Gilda y se levantan conmigo", decía la propia actriz), una sex symbol que en ese momento se encontraba casada con Orson Welles, con quien había contraído matrimonio en 1943.


Ambos coincidirían en una de las magistrales cintas del fenomenal director, "La dama de Shanghai" (1948). Welles, en pleno trámite de divorcio de Rita, tiño su cabello de rubio y le cortó su famosa melena rojiza.

Ese mismo año el trío Vidor, Ford y Hayworth intentaron repetir el éxito de "Gilda" con "Los amores de Carmen" (1948), pero no lograron conseguir su objetivo debido a la mediocre calidad de la cinta que adaptaba la obra clásica de Prosper Merimee.

En ese período Rita comenzó a relacionarse con el Príncipe Aly Khan, un multimillonario árabe con el que se casó en 1949. Durante el tiempo que duró este matrimonio, la actriz de Nueva York se mantuvo alejada del cine para retornar tras su divorció en el año 1951.

El regreso se produjo de nuevo con Glenn Ford como co-protagonista en la película "La dama de trinidad" (1952), un film dirigido por Vincent Sherman.

Tras "La bella del pacífico" (1953) de Curtis Bernhardt y "Salomé" (1953) de William Dieterle, Rita regresó a la inactividad cinematográfica para casarse por cuarta vez, ahora con el cantante Dick Haymes. El enlace matrimonial tampoco funcionó como se esperaba y terminaron divorciandose en el año 1955.

"Fuego escondido" (1957), un film de Robet Parrish en el que aparecían Robert Mitchum y Jack Lemmon, significó su vuelta a la gran pantalla.

"Pal Joey" (1957), película de George Sidney co-protagonizada por Frank Sinatra y Kim Novak, "Mesas separadas" (1958) de Delbert Mann, o "Sangre en primera página" (1959) de Clifford Odets, fueron otras importantes películas que Rita interpretó a finales de los años 50.

Su quinto y último marido fue el productor James Hill, con el que se casó en 1958 y se separó en 1961.
A partir de los años 60 su carrera como actriz se mostró irregular a raíz de sentir los primeros efectos de la enfermedad de Alzheimer.
Sus títulos fueron escasos y no demasiado destacados, entre ellos "La trampa del dinero" (1966), una película dirigida por Burt Kennedy con Glenn Ford de nuevo como compañero de reparto, o "La ira de Dios" (1972), un western realizado por Ralph Nelson que protagonizaba Robert Mitchum.



La enfermedad de Alzheimer terminó por llevarla a la muerte a la edad de 68 años el 14 de mayo de 1987.

Tuvo dos hijos, Rebecca con Orson Welles, y Yasmin con Aly Khan.









sábado, 8 de septiembre de 2012

Grace Kelly, Hitchcock... Vip.




Fue en los años cincuenta, el prototipo de rubia aparentemente frígida con un volcán dentro. Hizo de rubia amenazada en "Crimen perfecto" (1953) y joven de la buena sociedad en "La ventana indiscreta" (1954), pero Hitchcock avanzó unos pasos más en sus fetichismos personales colocándola como la más suntuosa criatura de la Riviera en una elegante comedia que combinaba el suspense con el champaña: "Atrapa a un ladrón" (1955).Contribuyeron a elevar la temperatura del "glamour" Edith Head, jefa de vestuario de la Paramount, y el modisto Oleg Cassini, responsable también de la elegancia de Gene Tierney y Jacqueline Kennedy.






Filmografía:
TERROR IN THE AISLES (1984) de Andrew J. Kuehn

EL CISNE (1956) de Charles Vidor

ATRAPA A UN LADRÓN (1955) de Alfred Hitchcock

FUEGO VERDE (1954) de Andrew Marton

LA VENTANA INDISCRETA (1954) de Alfred Hitchcock

LA ANGUSTIA DE VIVIR (1954) de George Seaton

MOGAMBO (1953) de John Ford
SOLO ANTE EL PELIGRO (1952) de Fred Zinnemann









Hitchcock y Grace Kelly


Grace Kelly Alfred Hitchcock
En su ya mitológico libro Hollywood Babylonia, Kenneth Anger asegura que Hitchcock tenía escopofilia. Esto se le aplica a las personas que obtienen placer sexual solamente con mirar y observar detenidamente a sus objetos de deseo. Hitchcock quedó fascinado desde el primer momento que vio a Grace Kelly en persona.

No había quedado demasiado impresionado con la interpretación de la actriz en Mogambo, uno de los pocos referentes que tenía de su trabajo antes de decidirse a contar con ella para Crimen Perfecto, pero aún así quiso ver el potencial de la actriz en persona. Lo que vio quedo descrito en sus propias palabras como la estampa de la elegancia sexual. Quedó atrapado. Todo en ella era abrumador para el, desde la forma en la que se movía , hasta el modo en el que se comportaba o se reía.

Desde ese momento decidió que Grace sería la protagonista de muchos de sus futuros proyectos y se involucró en su desarrollo como actriz ( y en su vida personal) mucho más de lo que es normal entre un director y su estrella. En Crimen Perfecto no había demasiado a lo que amarrarse. El papel de Grace era sustancioso pero bastante limitado.

Hitch estaba obsesionado con la idea de proyectar en pantalla toda la pasión y fuerza interior que  detectó en Kelly desde el primer encuentro y de hecho, superó todas sus expectativas. Grace , durante el rodaje de la película, no solo comenzó su consolidación definitiva como actriz sino que vivió la historia de amor más importante de su vida, con permiso del príncipe mediterráneo. Se enamoró locamente de Ray Milland, su marido en la cinta, y Hitchcock supo sacar provecho de la situación. Milland llevaba casado casi 30 años y la única vez que se planteó divorciarse de su mujer fue al conocer a la actriz que más corazones rompió en Hollywood durante la década de los 50.

Grace Kelly Alfred Hitchcock
Durante el rodaje de Crimen Perfecto, Hitch ya sabía que Grace era perfecta para interpretar a la sofisticada editora de moda Lisa Freemont en La Ventana Indiscreta. En el nuevo proyecto, Grace compartiría protagonismo con James Stewart, otro de los actores fetiche del director ( se podría decir que Stewart, Cary Grant y Grace Kelly fueron sus tres actores favoritos…e imprescindibles).

Todo el mundo quedaba embelesado con Grace. Con Jimmy Stewart ( que estaba casado)no pasó nada, pero el mismo se encargó de dejar bien clara su más que positiva opinión sobre el atractivo de  su compañera al declarar que el que estuviese casado no quería decir que estuviese muerto.

Mientras, Hitchcock cuidaba al milímetro todo lo que tuviese que ver con la presencia de Grace ante la cámara. Insistió a Edith Head , la encargada de diseñar todo el vestuario de Grace en la película, que quería que esta diese la sensación de ser prácticamente inalcanzable, de una delicadeza fuera de lo común.

Hoy en día el aspecto de Grace Kelly en esta cinta, así como en Atrapa a un Ladrón puede considerarse  uno de los momentos más inmortales en la gran pantalla en cuanto a elegancia y belleza. Los años 50 ya tenían un nuevo icono de moda. Todas las mujeres querían vestir como Grace Kelly. Nadie se imaginaba que en los 60 el “boom” sería todavía mayor, pero en un contexto totalmente opuesto.

Grace Kelly Cary Grant
En Atrapa a un Ladrón, film rodado en la costa azul con las celebérrimas escenas en las que se ve a Grace conduciendo por unas carreterras cercanas a aquella en la que se mataría 25 años después, Hitch cuenta con ese hombre que le hubiese gustado ser, como dijo en varias ocasiones, Cary Grant. Y con Grace, como no podía ser de otro modo. Ambos congenian a las mil maravillas.

La relación de Hitchock con Kelly trasciende el llevarse de perlas. Son íntimos, se comunican a la perfección con gestos, con miradas. Su conexión es obvia para todos los que comparten con ellos horas y horas de ensayos y rodaje. Puede que Alfred Hitchcock fuese un hombre obsesivo en general, que su manera de acercarse al cine o su visión de la vida y de las personas siempre estuvieran marcadas por su particular forma de entregarse a todo lo que le interesaba pero, sin lugar a dudas, su interés por Grace Kelly traspasaba peligrosamente la mera pasión cinematográfica.

Se volvió extremadamente protector con ella durante el rodaje de Atrapa a un Ladrón, llegando al punto de  negarse a que luciera un bikini en la escena de la playa de Cannes ya que no quería que “enseñase” demasiado. Luego está la escena del baile de máscaras la cual se dice que fue incluída en la película por que Hitch quería mostrar a Kelly en un ambiente de cuento de hadas, como una princesa.

Para su disgusto lo de princesa no quedó en la ficción. Con el anuncio de su boda con el Príncipe Rainiero , Grace Kelly renunciaba a su carrera cinemátografica. Ella prefería no pensarlo detenidamente, repitiéndose un “quien sabe en el futuro” continuamente en su cabeza, dejando una pequeña ventana abierta. Hitch se sintió tan abandonado y decepcionado que se mofaba en privado llamándola Princesa Disgrace. Con el paso del tiempo se curaron las heridas y la amistad permaneció. Hitch probó con Kim Novak, Eva Marie Saint, Tippi Hedren…pero nada podía compárarse al subidón que le daba dirigir a Grace Kelly.

Grace Kelly Hitchcock
Cuando a principios de los 60 Hitchcock la llamó para proponerle el papel protagonista de Marnie no solo Rainiero se opuso , también el pueblo monegasco se negó a que su Serenísima Princesa volviese a ser de consumo mundial. Ahí se acababa el sueño no solo para Hitch, también para una Grace cada vez más encerrada en una jaula de oro que se le acabó haciendo mucho más pequeña de lo que se imaginaba.

100 Años de Hitchcock

Tippi Hedren y Baldy Aunque en "Los pájaros" (1963) la pareja de Tippi Hedren era Rod Taylor, el departamento de publicidad de la Universal tuvo la idea de emparejarla para la prensa con el cuervo "Baldy". Sin duda era un personajillo importante porque también posó con el propio Hitch con parecidos fines. En cuanto a Tippi, más conocida hoy como madre de Melanie Griffith, fue un importante descubrimiento personal de Hitch, y su fetiche oficial de los primeros años sesenta. Con Grace Kelly irremisiblemente sentada en el trono de Mónaco, Hollywood necesitaba una nueva princesa rubia y a ser posible "frígida fingida", así pues no tardó en sonar el epíteto "la nueva Grace Kelly" aplicado a modo de insistente promoción. Del mismo tono fueron las fotos de estudio; sofisticadas, lujosas, incluso decadentes. En realidad, Tippi Hedren se cuidó de disparar la última pólvora de la sofisticación "ancien régime" mientras Hitch la sometía a tortura física (en "Los Pajaros") y a extraños suplicios mentales en "Marnie, la ladrona" (1963) junto a un Sean Connery que tenía reciente su arrollador triunfo como James Bond.